Una semana después, es tiempo suficiente para hacer balance de Mountainbass, antes era imposible (la resaca por el trabajo realizado ha sido terrible). Finalmente, poco más de 300 personas pudieron disfrutar de un fin de semana en el Pirineo Aragonés, que se convirtió en un punto de encuentro de la familia junglist del estado. Artistas, activistas y aficionados a la cultura break beat disfrutaron de más de 50 horas de buena música, a manos de más de treinta djs, en un entorno (y con unas comodidades) poco comunes en el panorama ocio-cultural del Estado español.